La historia del proyecto Serpentario
En 1989 se desarrolla un proyecto para la realización de un Bioterio (Serpentario) para el mantenimiento de ofidios de interés médico en el Uruguay, ya que se entiende que el país no puede depender de una producción de suero antiofídico para uso humano del exterior. Esta resolución se adoptó debido a una gran crisis regional, en donde los países exportadores, Argentina y Brasil, no podían cubrir la propia demanda interna.
La instalación inicial del Serpentario fue posible mediante la ejecución del proyecto «Creación de un Serpentario para Extracción de Venenos e Investigación Básica», a partir de octubre de 1992, financiado por la CSIC (Comisión Sectorial de Investigación Científica). El local fue proporcionado por el Instituto de Higiene, perteneciente a la Facultad de Medicina.
En 2001 las condiciones de las instalaciones y el espacio disponible eran muy inadecuados. Luego de la solicitud, en diciembre de 2003 se permite ampliar el espacio con una nueva sala. Se comienzan las obras y se desarrollan todas las zonas necesarias para comenzar a funcionar de forma adecuada. Se establece así un área sucia y un área limpia. Se cuenta entonces con un espacio para la cuarentena, espacios de transición y un manejo más adecuado del flujo de aire y el acceso a las salas. Los trabajos terminan durante 2004 y el serpentario inicial se transforma así en un completo bioterio de animales ponzoñosos. Esto permitirá el desarrollo posterior de estudios con otros grupos zoológicos en colaboración con expertos del Instituto Clemente Estable, como arañas del género Loxosceles y escorpiones del género Tityus. También se llegó a establecer un convenio con el Zoológico de Villa Dolores, que permitió el intercambio de conocimiento y colaboración en temas de sanidad de los ofidios, realizando allí varias intervenciones quirúrgicas. Además se brindó el asesoramiento y cooperación activa con la exhibición de de ofidios, arañas y escorpiones en el zoológico.
Este espacio llegó a albergar aproximadamente 150 ofidios de las especies Bothrops alternatus (Crucera), Bothrops pubescens (Yara) (de ambas especies, varios nacidos en cautiverio, muchos de los cuales entraron posteriormente en producción), Crotalus durissus terrificus (Cascabel) y Micrurus altirostris (Coral). Ocasionalmente fueron mantenidos también otros ofidios (especies inofensivas) con propósitos de investigación.
El bioterio trabajó en diversos objetivos como:
* Extracción de ponzoñas en forma permanente y sostenida, en condiciones de seguridad y sanitariamente aceptables, para la elaboración de suero antiofídico.
* Optimizar la calidad de vida de los ejemplares.
* Difundir conocimientos a la población sobre la adecuada prevención de los accidentes ofídicos y brindar información sobre la producción de suero nacional y centros de atención al accidentado. Parte de esta finalidad se mantiene a través de este sitio y por medio de charlas educativas a diferentes niveles en todo el país.
* Desarrollar investigación básica sobre biología de ofidios ponzoñosos presentes en Uruguay.
* Caracterización sistemática de los taxa que habitan Uruguay, identificando poblaciones diferenciadas desde el punto de vista morfológico y genético.
* Desarrollo de estudios de pautas biológicas de los ofidios ponzoñosos, especialmente las reproductivas y alimentarias, ritmos de actividad, tasa de nacimientos, edades, ciclos sexuales y aspectos relativos a la secreción de veneno.
* Estado sanitario.
* Estudios etológicos, alimentarios, reproductivos y de anatomía funcional.
* Estudio de las ponzoñas, variaciones en toxicidad y concentración.
* Evaluación del potencial de peligro de los ofidios, estudiando las emisiones voluntarias y forzadas de veneno, en correlación con las características de cada ejemplar.
* Estudio de la distribución de las especies que causan accidentes para mejorar e incrementar la distribución de suero antiofídico en los centros con mayores necesidades.
* Desarrollo de estrategias de manejo de ofidios ponzoñosos para controlar su presencia en zonas de intensa actividad humana.
* Desarrollo de técnicas y herramientas para la optimización del funcionamiento del local, basadas principalmente en la calidad de vida de los ejemplares y la seguridad de quienes los manipulan.
Este bioterio fue un excelente ámbito para algunas clases prácticas de cursos de profundización para estudiantes avanzados de la carrera en Ciencias Biológicas. Además sirvió como experiencia en la cooperación interdisiciplinaria entre muy diversas áreas.


